Al trabajar con redes de comunicación inalámbricas nos enfrentamos con problemas de seguridad que pueden comprometer al sistema. Al igual que en una red tradicional de comunicación, los requisitos de seguridad en una VANET son los siguientes:
- Confidencialidad: Propiedad de la información por la que se garantiza que está accesible únicamente a personal autorizado.
- Integridad : Propiedad de la información por la que se garantiza que ésta no se ve alterada o modificada por personal no autorizado.
- Disponibilidad: Propiedad que asegura y garantiza al usuario el uso del sistema en cualquier momento determinado.
- No repudio: No se puede negar la autoría.

No obstante, las características que imponen las redes VANET en cuanto a topología dinámica, falta de procesamiento centralizado, … etc. dificultan el cumplimiento de estos requisitos de seguridad. La política de seguridad a aplicar en un entorno ad-hoc dependerá, en gran media, de la aplicación y del escenario concreto para los que se realiza el despliegue de la red.Las propuestas de seguridad deben adaptarse a las necesidades específicas que surgen en el planteamiento de una u otra red de comunicación. Para nuestro caso, redes VANET definidas sobre la teoría de redes ad-hoc, estas políticas de seguridad deberán cubrir básicamente cuatro requisitos: control de acceso a la red, sistema de detección de intrusos (SDI), seguridad de los protocolos de encaminamiento y servicios de gestión de claves.
Estas políticas de seguridad deberán ser lo suficientemente robustas como para garantizar que un posible atacante sea incapaz de comprometer el sistema, entendiendo el papel de atacante como cualquier individuo o equipo que realice alguno de los siguientes ataques básicos (principalmente)
Ataques básicos :
- Falsificación de la información : El atacante difunde información falsa o errónea para que afecte al resto de los vehículos.
- Manipulación de la información del sensor: Modificar su posición, dirección, velocidad, etc. para escapar de ciertas responsabilidades por ejemplo, haber provocado un accidente.
- Denegación de servicio: utilizar un inhibidor de frecuencia para conseguir que un vehículo no reciba ninguna señal de su entorno en una cierta zona.
- Falsificación de identidad.
- Rastreado de vehículos: Seguir la pista de un vehículo infectándolo con algún virus que monitorice el estado de dicho vehículo.
Al igual que ocurre en redes tradicionales, las VANETs no quedan exentas de intrusiones externas y, por lo tanto, es necesario establecer un mecanismo de control de acceso a la red y sus servicios. Ante un ataque en el que un intruso acceda a los servicios de la red puede derivar en consecuencias catastróficas ya que, en las VANETs, los nodos asumen tareas de gestión y encaminamiento, dado que no existe una entidad central que asuma dicha responsabilidad. De esta forma, un intruso puede desviar el tráfico durante el encaminamiento o tener acceso a claves de identificación.
Tanto en la capa de red como en la de aplicación es necesario llevar a cabo un control de acceso que impida que un nodo sin autorización sea capaz de recibir o encaminar información (nivel de red) o que pueda acceder a servicios críticos como sería el de gestión de claves (nivel de aplicación).
Así pues, parece determinante ofrecer una política de control de acceso robusta. Veamos más detenidamente este aspecto.
Control de acceso
A través del control de acceso, un usuario puede acceder a la red y sus servicios tras un proceso de identificación y autorización. La forma en que se realiza este tipo de procesos depende en gran medida de las características de la red. Así, existen redes ad-hoc en la que los servicios de autenticación se encuentran centralizados, mientras que en otras redes estos servicios se encuentran distribuidos. Esto supone la aplicación de unos u otros mecanismos de control de acceso. Si elegimos un mecanismo de control de acceso distribuido para la red, será necesario un control de acceso basado en certificados digitales y autoridades certificadoras. En otros esquemas con servicios centralizados se requiere una autenticación basada en usuario y contraseña. Es muy útil hacer un estudio previo de las necesidades de seguridad de la red a desplegar, de esta forma, se podrán adecuar los mecanismos de control de acceso a la red.
Como primera línea de defensa, el control de acceso es una buena alternativa, sin embargo, debemos buscar soluciones en caso de que esta barrera se vea comprometida. Así, los sistemas de detección de intrusos (SDI) podrían protegernos en caso de que un individuo no autorizado accediera a la red.
Para las redes VANETs, se presentan varias propuestas SDI, veamos las más interesantes:
(SDI) Sistemas de detección de intrusos
Una solución basada en arquitecturas distribuidas y cooperativas para la detección de intrusos, es la que se propone en [YZWL 2000]. En este sistema, un agente de monitorización SDI lanzado en cada nodo monitoriza todas las actividades locales que ocurren a su alrededor. Si el SDI detecta una intrusión a partir de las trazas locales inicia un procedimiento de respuesta. Si se detecta una anomalía pero que no hay evidencias formales de la intrusión se usa un protocolo cooperativo con los vecinos para determinar si la intrusión tuvo lugar o no.
Otra alternativa, contemplada en [OKRG 2002], también presenta un SDI distribuido pero optimizado para las redes VANET. En este caso, cada nodo no ejecuta un agente de monitorización y control, sino que ofrecen el paso y alojamiento de agentes móviles -entidades software autónomas, ligeras y dinámicamente actualizables- que son capaces de desplazarse por la red y ejecutarse en ciertos nodos, de forma que minimizan el uso de los recursos, que en este tipo de redes suele ser limitado (ancho de banda, capacidad de proceso de los nodos…).
Es por ello que el empleo de técnicas de SDI debe realizarse previo estudio de las características de la aplicación y del escenario en el que ésta vaya a ejecutarse, debido a la sobrecarga que estos mecanismos pueden introducir, en términos de procesamiento, transmisión y almacenamiento en nodos. Si los requisitos de seguridad exigen fuertes técnicas de control y detección, y si los nodos disponen de suficiente capacidad y autonomía para soportar un SDI, entonces la elección y aplicación de este mecanismo de seguridad es justificable.
Cifrado y firmas digitales
Si optamos por utilizar técnicas de cifrado y firmas digitales como mecanismo de seguridad, tendremos que hacer uso de claves criptográficas. En esta situación, las claves criptográficas deberán ser compartidas entre los nodos y debe ofrecerse un mecanismo para gestionar dichas claves.
En este sentido, nos encontramos ante dos posibles configuraciones de nuestras redes VANET. Podemos permitir que nuestra propia red gestione de forma autónoma las claves, en cuyo caso nos encontraríamos con VANET auto organizadas; o bien podemos delegar dicha gestión a una entidad externa de confianza para la gestión de estas claves, VANET con gestión de claves externa.
En esquemas de VANETs pura, sin red de respaldo, es m´s apropiado usar un esquema de gestión de clave que no depende de ninguna entidad externa. En cambio, si se dispone de una red de respaldo, se puede optar por esquemas de tipos centralizados.
Las soluciones las mas populares son:
Para una red VANET pura:
- Gestión de claves en cadena de certificados.
- Gestión de claves basada en movilidad.
Para un red VANET híbrida:
- Autoridades de certifiación distribuídas.
- Gestión paralela de claves.
Gestión de claves en cadena de certificadosCada nodo genera su certificado, se distribuye y se almacena en cada
nodo de la red. Si un nodo deja de fiarse de otro nodo, se puede pedir una
renovación del certificado. Del mismo modo, si un nodo sospecha que su clave privada ha sido comprometida, puede revocar su propio certificado y generar otra clave privada.
Gestión de claves basada en la movilidad
Se basa en un esquema de distribución peer-to-peer de las claves de los nodos basada en la movilidad de cada nodo. Se transmite una clave a un nodo según la movilidad que tiene en un momento para que este nodo distribuya las claves a los nodos a su alcance. Se rompe así la necesidad de tener una entidad externa para compartir las claves.
Autoridades de certificación distribuidas
Se basa en una entidad externa de certificación que se encarga de distribuir las claves a los nodos de la red. Esta entidad debe ser altamente segura para que ningún atacante pueda tomar el control de ella y comprometer los mecanismos de certificación. Se puede distribuir los certificados de forma parcial o total.
En un mecanismo de distribución parcial de los certificados se elige un subconjunto de nodos llamados servidores a los cuales se transmiten las claves. Esos nodos deben disponer de una clave privada y una clave pública para que la entidad externa les pueda identificar de forma unívoca. Cada uno de los servidores genera una firma parcial utilizando su clave privada que es
enviada a un combinador, que puede ser cualquier servidor. El combinador reconstruye así la firma digital.
En un mecanismo de distribución total de los certificados, la clave se distribuye a todos los nodos de la red y requiere que un nodo use la entidad externa para contactar con cualquier vecino. No es necesario el concepto de combinador ya que será el propio nodo quién reconstruye la firma digital del grupo.
Gestión paralela de claves
Esta alternativa descrita en [SYRK 2004] se basa en una distribución parcial de los certificados por parte de una entidad externa y de un mecanismo de cadenas de certificados. La propuesta es conocida como Composite Key Management. La entidad externa distribuye el certificado a nodos servidores y luego tiene lugar el mecanismo de cadenas de certificados.
SOLUCIÓN ADOPTADA
Autorización de certificación distribuída
Apoyándonos en los trabajos de investigación de Alexandre Viejo, Francesc Sebé, Josep Domingo-Ferrer y Jesus Manjón, de la Universitat Rovira i Virgili (Comunicaciones Privadas en Redes Ad-hoc Vehiculares), optamos por un sistema de gestión de claves distribuído, gasado en agentes externos.
El sistema ofrecerá un mecanismo de seguridad y privacidad en el envío de mensajes siempre que los agentes externos que gestionan los identificadores (señales de tráfico, dispositivos específicos, nodos certificados, …) sean fiables. Así, estas señales están facultadas para revocar identificadores y alertar a la red sobre nodos de dudosa fiabilidad o cuyas intenciones son entorpecer y comprometer al sistema.
Se propone así un sistema basado en pseudónimos válidos firmados por autoridades de tráfico que permiten identificar a usuarios fiables y distinguirlos de aqueños que pudieran ser dañinos, en cuyo caso, su pseudónimo queda marcado como “rebocado”, y cualquier mensaje que envíe será automáticamente identificado como no seguro. El sistema, además, impone una política de renovación de pseudónimos para ofrecer al usuario un mayor nivel de privacidad, al exponer en menor grado el seguimiento y traceado por terceros.
Propuesta
Distinguimos en nuestra red VANET dos elementos principales:
i) Señales de tráfico o dispositivos específicos.
ii) Vehículos moviéndose por nuestra zona de cobertura.
Las señales de tráfico se consideran nodos estáticos y son gestionados por las autoridades de tráfico (DGT).
Suponemos que las señales de tráfico son nodos fiables, que no guardan información acerca de los nodos de la red ni realizan actividades dañinas en la misma. Estos nodos tienen la capacidad de generar y almacenar una clave privada SKt, gestionada por la autoridad de tráfico. La clave pública asociada es accesible, conocida y aceptada como válida por todos los demás nodos de la red.
Cada vehículo está equipado con un dispositivo no manipulable (similar a una tarjeta inteligente), que no puede ser desinstalado y que impide que el usuario modifique su identificación.
Transmisión de mensajes
Cuando transmitimos mensajes en nuestra red, ya sean mensajes de alerta o informativos, estos serán enviados siguiendo la técnica de difusión uno-a-todos. Así, una señal de tráfico puede indicar a la red la existencia de un nodo no fiable o deshonesto de esta forma. De la misma manera, los vehículos deben indicar cada cierto tiempo si siguen o no activos, a través de mensajes “hello-beacons”, que ayudan a gestionar la propia red VANET.
Los mensajes transmitidos vía broadcast por las señales de tráfico son de confianza, esto es, están correctamente firmados y no utilizan pseudónimo.
En cambio, los vehículos sí necesitan incorporar esta información en el envío de sus mensajes. Este pseudónimo IDnode está formado por la concatenación de cuatro valores, a los cuales se le aplica la firma SKt.
El primer campo es un valor v aleatorio. El segundo es una marca temporal que indica cuándo se generó dicho pseudónimo. Y los otros dos campos son las dos claves públicas del nodo (PKSnode, PKEnode), utilizadas para firmar y cifrar, respectivamente. Mediante el uso del sello temporal, podemos determinar, si ésta es más antigua que un cierto tiempo preestablecido, si es o no un mensaje válido.

La tarjeta inteligente del vehículo contiene su Idnode actual y las claves secretas SKs,node ,
SKe,node .
Gracias a estos datos, cualquier mensaje enviado por un vehículo es válido si su Idnode es un pseudónimo válido, esto es, si IDnode no ha sido marcado como “revocado”. Para los mensajes “hello_beacon”, aparte del pseudónimo, se transmiten las coordenadas GPS actuales del vehículo, así como otros posibles datos, todo ello firmado con SKs,node :

Obtención de un pseudónimo
Cuando una señal recibe un mensaje “hello_beacon” que contiene un pseudónimo caducado, es decir, el sello temporal ha expirado, ésta avisa al propietario del mensaje a actualizar su Idnode.
Para ello, el nodo sigue los siguientes pasos:
1. Generación de dos parejas de claves:
(SKSnode’ , PKSnode’ ) (SKEnode’, PKEnode’ )
2. El nodo genera un nuevo pseudónimo
*vRandom’, timeStamp’, PKSnode’ y PKEnode’ son valores nuevos, y firmados con SKt antigua.
3. El nodo envía el siguiente mensaje cifrado a la señal de tráfico

4. La señal de tráfico descifra el mensaje,verifica su contenido (en particular se ase-
gura que Idnode no ha sido revocado por un mal comportamiento anterior) y genera el mensaje firmado:

5. IDnode es enviado al vehículo cifrado bajo PKEnode’.6. El vehículo descifra el mensaje y obtiene su nuevo pseudónimo Idnode .
El sistema descrito trabaja bajo el supuesto de que cada vehículo lleva implantado de fábrica un identificador inicial. Éste identificador es firmado con SKt, pero no es un IDnode válido. Será después, cuando se comunique con una señal, cuando el pseudónimo será actualizado.
Broadcast de mensajes coche-a-todos
Un usuario que quiere enviar una alerta a la red selecciona el mensaje a enviar, concatena el sello temporal y su pseudónimo y firma el mensaje entero utilizando su clave privada.
Un posible ejemplo de esta situación se daría cuando un coche, atrapado en un atasco, alerta a los coches cercanos sobre esta situación.
Al recibir el mensaje, los otros coches verifican la validez del pseudónimo. El mensaje se considera válido si el pseudónimo no ha sido revocado.
Las señales de tráfico tienen dos maneras de decidir si un usuario es deshonesto o no:
1. Se considera que un mensaje es falso si hay al menos i (parámetro de seguridad) mensajes de diferentes usuarios informando que un cierto mensaje es falso.
2. La segunda opción se basa en la posibilidad de que las señales de tráfico reciban información directamente de la autoridad de tráfico sobre situaciones peligrosas en la carretera. Un usuario que envíe información contradictoria con la fuente oficial será considerado como deshonesto.
Una vez una señal detecta a un usuario deshonesto, notifica a toda la red dicha situación mediante broadcast.